"Salimos del colegio con una marca imborrable, ser Intisana te da un algo especial en la vida"

    Emilio Mejía es Alumni y padre de familia de nuestro colegio, este julio cumple 20 años de graduado. Su hijo Mateo está en 4to de Básica y acaba de hacer la Primera Comunión en mayo. Emilio nos comparte sus experiencias, sus emociones y algunas opiniones que tiene respecto al Colegio ahora que su papel es distinto.

    El vínculo que Emilio ha mantenido con el Colegio siempre ha sido fuerte, las diferentes actividades que tenemos para los antiguos alumnos ha hecho que su relación con el Colegio siga siendo estrecha. “Mi vínculo con el Colegio ha sido eterno, este tema de “Intisana para toda la vida” no está lejano de la verdad, hace 20 años vengo a las reuniones que anualmente Adrián Mader tan eficientemente organiza y luego a los campeonatos de exalumnos, si se logró alcanzar algunos logros deportivos”, comentó Emilio.

    Junto con sus ex compañeros, Emilio ha tomado iniciativas para realizar algunas actividades que los mantengan unidos: “El año pasado armamos un grupo de antiguos alumnos con el que participamos en el Intercolegial de Fútbol de Exalumnos 2017, que lamentablemente perdimos en la final, pero fue una linda experiencia, estuvo bueno juntarnos con gente que no ves hace mucho tiempo”. Entre algunas risas Emilio destacó que a pesar de haber tenido algunos cambios, es totalmente enriquecedor mantener el contacto y la amistad con sus amigos de colegio: “Quedan esos recuerdos y el juntarte con tus amigos y gente que compartiste así estemos todos más gordos y viejos, está bueno”.

    Al preguntar a Emilio por las razones que le motivaron a inscribir a Mateo en el mismo colegio que él, obtuvimos una respuesta rápida y segura: “Más allá del tema académico, que evidentemente es muy bueno. Para mí lo más importante son los valores y principios”, señaló. Emilio recuerda con mucho cariño a los profesores que han sido parte fundamental para su éxito personal y profesional, eso también ayudó a tomar la decisión de inscribir a Mateo en el Colegio: “Al ser católico me interesaba mucho que mi hijo tenga un ambiente de formación cristiana en sus primeros años de vida, por eso me centro en el tema de principios y valores. Estos fueron los pilares fundamentales en los que yo quise basar la educación de mi hijo, luego si sabe multiplicar o dividir perfecto, pues con el tiempo se irá corrigiendo pero estos valores y principios que recibe la gente aquí es lo más importante. Yo me encontré acá con profesores, que todavía están en el colegio, gente muy valiosa y cariñosa, esa gente que nos educó y que se la recuerda con tanto afecto”. 

    En la etapa universitaria Emilio pudo sentir como los alumnos del Intisana destacaban dentro del resto de sus compañeros: “Cuando yo entré a la universidad, me acuerdo claramente que al momento de presentarnos nos levantábamos y decíamos: “Mi nombre es Emilio, tengo tantos años, etc…” y la gente de la universidad fácilmente reconocía: “¿Ustedes son del Intisana, cierto?, se nota… porque ustedes abren la puerta, ustedes levantan una silla para que se siente una señorita.” Porque hay valores que son diferenciadores, eso se nos reconocía y es lindo. Yo quería y quiero obviamente que mi hijo crezca con eso”. Añadió también que durante su época de exalumno ha ido conociendo a gente de diferentes generaciones a él con los que compartía algo en común: “Incluso cuando estás en la calle nos reconocemos, hay Intisanas  que yo he venido conociendo a lo largo del tiempo, mucho mayores o mucho menores a mí y a la larga o la corta tú te das cuenta que es un Intisana, porque de verdad que es fácil reconocer a uno. Salimos del colegio con una marca imborrable. Al ser antiguo alumno te das cuenta que ser Intisana te da un algo especial en la vida”.

    Sobre las conversaciones de Intisana a Intisana con su hijo, Emilio contestó: “Siempre le hablo, mientras más vaya creciendo, más va a disfrutar el colegio. Le digo: Te vas a dar cuenta que tus profesores se vuelven tus amigos y vas a compartir momentos hermosos con ellos, como viajes o paseos y esa relación que se basa en el respeto se convierte en una relación más familiar. Acá hay profesores que se convirtieron en muy buenos amigos míos, gente muy valiosa como Álvaro Calderón”.

    Emilio manifestó su alegría y satisfacción de ver como Mateo recibe una formación similar a la que obtuvo durante su etapa en el colegio, comentó que el Intisana se preocupa hasta de lo más pequeño y eso marca la diferencia: “Hace poco hizo mi hijo la Primera Comunión, vinieron familiares con los que luego nos reunimos en casa y ellos comentaban: Es increíble ver la organización que tiene el Intisana alrededor de todos los detalles, eso detalles hablan muy bien del colegio. Por eso yo creo que el Intisana es un conjunto de cosas positivas que además la gente externa se da cuenta. Somos diferentes sin duda alguna y eso nos hace especiales a la hora de salir del colegio”.