Mauricio Troya

    PARA INTIPRESS, es un gusto acercar a nuestros lectores la entrevista a una de las personalidades más representativas de Intisana e ícono del servicio a los demás, el ingeniero Mauricio Troya Mena, quien ha caminado de manera generosa junto a nuestro Colegio desde 1966, como uno de sus fundadores.

     

    Mauricio, ¿qué edad tenía cuando inició usted esta aventura de participar en la fundación del Colegio y cuál fue su encargo?

    Tenía 22 años cuando empecé a trabajar con el grupo promotor que se había organizado para la fundación del colegio. El doctor Enrique Cobo Barona, fue el primer rector desde 1966 hasta el año 1975, año en el que le sustituí. Yo inicié como el primer Secretario del Colegio.

     

    ¿Cuál es el acontecimiento que recuerde con mayor satisfacción?

    La visita de San Josemaría Escrivá de Balaguer en agosto de 1974.Él fue el verdadero inspirador del Colegio. En una reunión tuve la oportunidad de preguntarle sobre el rol de los padres en la educación de los hijos. A lo cual respondió: “No penséis sólo en vuestros hijos, sino en los hijos de los demás también. Y puesto que has tocado concretamente la cuestión de la enseñanza, te recordaré que los colegios están formados, en primer término, por los papás, que buena falta les hacen las lecciones. Primero, los papás; después, los profesores; y después los niños.”

     

    ¿Cuáles son los logros que ha alcanzado el Colegio en estos cincuenta años?

    Adquirir un local adecuado, con más de cuatro hectáreas, donde se realizaron obras de infraestructura de aproximadamente 13 000 metros cuadrados superficie.

    Pioneros en la educación experimental y autónoma. Educación personalizada y primer colegio privado afiliado al Bachillerato Internacional (BI).

    Ser obra corporativa del Opus Dei, con el soporte espiritual de la Prelatura y sacerdotes que colaboran en la formación espiritual de padres, profesores, empleados y alumnos.

     

    ¿Cuéntenos sobre la frase “El Intisana es un sueño convertido en realidad” que el Ministro de Educación recordó en su discurso?

    En esos años de incertidumbre de los comienzos, al saber que empezábamos de la nada, y que estaba todo por hacer pusimos fe y esperanza, y los medios humanos y sobrenaturales con mucha oración y sacrificio. Al final, ha salido una maravillosa obra suya, que demuestra que Dios escribe recto con renglones torcidos cumpliendo a cabalidad lo que San Josemaría muchas veces recalcó, con una expresión llena de optimismo humano y sobrenatural: “Soñad y os quedaréis cortos”.