Un Intisana en Las Naciones Unidas

     

    JOSÉ ALEJANDRO Vázquez se graduó en el 2005 y pertenece a la trigésimo cuarta Promoción de Egresados. Después de graduarse en el Colegio, viajó a España para estudiar Humanidades con Gestión Cultural y Comercial en la Universidad de Navarra. Nuestro grupo editorial contactó con José Alejandro.

     

    ¿Una vez que terminaste el colegio, qué carrera universitaria seguiste?

    Seguí Humanidades con Gestión Cultural y Comercial en la Universidad de Navarra. Luego, estudié un Master en Gobierno y Cultura de las Organizaciones para terminar mi carrera académica con un doctorado en Legitimidad Monárquica Española entre la Universidad de Navarra y Columbia University en Nueva York.

     

    Sabemos que trabajas en las Naciones Unidas, pero ¿cuéntanos sobre tu profesión?

    Trabajo para International Federation of Family Development con presencia en 66 países, de todos los continentes, incluyendo Ecuador. Es la única ONG de familias con el más alto reconocimiento que Naciones Unidas otorga a las Organizaciones No Gubernamentales.

    Mi función en Nueva York, frente a los Estados Miembros, Observadores, el Sistema de Naciones Unidas y las demás organizaciones intergubernamentales, no gubernamentales, privadas y demás colaboradores es demostrar, con datos y estudios, que una perspectiva de familia en leyes políticas y enfoques globales son eficaces para erradicar la pobreza en el mundo, mejorar la calidad educativa, la salud comunitaria, la integración social, la igualdad de género, las oportunidades de empleo y la calidad de vida.

     

    ¿Qué es lo más emocionante y qué es lo más difícil de tu trabajo?

    Es la diversidad. No solamente en la forma de pensar, sino en los razonamientos perfectamente válidos para llegar a unas conclusiones que no siempre tengo por qué compartir, pero sí respetar y aprender. Aquí solamente vale la investigación, los datos, la evidencia y lo que hagamos o dejemos de hacer con ella.

    Lo más difícil de esta profesión es pararse, pensar, seguir, construir. Es muy fácil destruir y desautorizar a un país u otro por lo mal o bien que lo hace. Lo complicado es buscar los puntos en los que estamos de acuerdo y construir desde ahí, con lo que funciona, con lo realista, con lo que de verdad ayuda a las familias en todo el mundo para un desarrollo social sostenible de cara al futuro. 

     

     

    ¿Cómo influyó el Intisana en tu vida profesional?

    Una frase: “Lo que hagas hazlo bien.” Tanto en mí como en mis compañeros esa frase quedó grabada a fuego. No solamente porque nos hace buenos profesionales, sino porque prestamos el mejor servicio a nuestra familia y a la sociedad con nuestro trabajo bien hecho.

     

    ¿Qué les recomendarías a los jóvenes que también quieren triunfar fuera del país?

    Que no se dejen engañar por los estereotipos y que busquen con sus carreras profesionales prestar un verdadero servicio a la sociedad, no solamente ecuatoriana, sino global. Empezar por cambiar uno mismo, nos hace un mejor profesional, una mejor persona y un mejor miembro de la familia.

     

    ¿Tiene algún recuerdo que quiera compartirnos?

    Ser un Intisana y haber disfrutado al máximo de esas aulas por 12 años de mi vida.

     

    ¿Una anécdota?

    El reloj de humo de Fernando Chapresto. El examen se terminaba cuando él acababa de fumar su tabaco.