¡No más talla ceró!


    ¡No más talla ceró!

    Fuente: www.lafamilia.info



    Cuando Lady Gaga subió casi 12 kilos, diversos portales en Internet empezaron a difundir las “alarmantes” fotografías de la cantante en donde se evidenciaba su aumento de peso. Algunas personas se aventuraron incluso a decir que los kilos de más eran parte de una estrategia publicitaria, sin embargo, Gaga aseguró que se debía únicamente a que en los últimos días había comido mucha pasta en el restaurante de su papá pero la estrella reveló algo aterrador; que desde los 15 años ha sufrido desórdenes alimentarios.

    Christina Aguilera ha estado en el ojo del huracán desde hace un año por su evidente aumento de peso, sin embargo, la cantante ha señalado en diversas ocasiones que está cansada de estar a dieta y mantenerse delgada por cumplir con las expectativas de los ejecutivos de la disquera. Ante tanta presión, Aguilera declaró: “Soy gorda, estoy a gusto con ello y es mi cuerpo, no el de ellos”.


    Por supuesto que los desórdenes alimenticios y la presión social para mantenernos delgados no son temas nuevos pero no por esto, podemos evitar el dolor que les provocan tanto a las mujeres que lo padecen como a sus familiares pues la publicidad y los actuales estándares de belleza nos invitan a buscar la “perfección” corporal.

    Por lo anterior, Lady Gaga envió un mensaje a sus millones de fans para invitarlas a “aceptar sus cuerpos sin importar el peso, cicatrices o cualquier otra imperfección”. Este mensaje positivo es lo que necesitamos como sociedad pues día a día millones de adolescentes, jóvenes y mujeres más grandes se sienten inseguras con su imagen al compararse con modelos de revistas, que generalmente están retocadas digitalmente por lo que es imposible competir con esos prototipos de belleza.

    El hecho de que “celebrities” como Gaga o Aguilera promuevan la aceptación de nuestros cuerpos es la mejor respuesta ante los extremos ejemplos de belleza inalcanzables y es que al final del día ¿quién puede decir qué es bello y qué no? Por lo anterior, los expertos aconsejan a los padres de familia hacerles saber a sus hijas que ellas son valiosas por lo que son, por sus talentos, fuerza y belleza.

    Para muestra de lo anterior, Hollywood ha ido abriendo espacios a mujeres hermosas que no necesariamente encajan en el modelo de belleza del mundo de la moda. Algunas de ellas son la talentosa cantante británica Adele, la sensual actriz Christina Hendricks, la comediante y también actriz Queen Latifah, la ganadora del Óscar Kate Winslet, la cantante latina Jennifer Lopez o la ganadora de American Idol, Kelly Clarkson.

    De acuerdo a Ana Teresa López de Llergo, doctora en Ciencias de la educación y maestra en Pedagogía, dada la interacción a la que estamos expuestos por los medios de comunicación, las redes sociales e Internet, tenemos una comunicación directa con mucha gente, lo que facilita que existan contagios negativos y positivos.

    En este caso “la moda juega un papel importante pues un grupo pone un modelo o prototipo a seguir por lo que los demás lo imitamos sin detenernos a evaluar si nos gusta o no. Tan sólo lo adoptamos y si ese modelo no lo alcanzamos viene el autorechazo que en una situación extrema puede conducir al suicidio”.

    Desde luego es importante lucir bien y mostrar lo mejor que tenemos como señala la especialista López de Llergo: “es grato ver a alguien arreglado, es alentador para todos. Ese el lado bueno de la moda sin embargo debe existir un equilibrio entre el interior y exterior pues si pierdes tus valores íntimos y sólo queda lo externo, pierdes todo y dependes de lo dicen los demás”. Por lo tanto, es importante que nos valoremos por lo que somos para no dejarnos llevar por modelos a seguir, a veces imposibles de imitar y que cuidemos nuestra salud.