Compendio del Catecismo

    Compendio del Catesismo

    Se me pide que escriba unas líneas para justificar el por qué el Compendio del Catecismo de la Doctrina Católica es un libro de imprescindible lectura. Permítanme que lo haga en dos fases: primero hablaré de su utilidad y después de su contenido.

    UTILIDAD DEL COMPENDIO PARA LA FAMILIA: Pienso que es evidente que hay algunos libros que no deben faltar en ningún hogar. Por ejemplo, ¿quién no tiene en su casa un diccionario? Por muy eruditos que seamos, es lógico que en algún momento lo necesitemos: quizá encontramos una palabra de uso poco frecuente del que desconocemos su significado, o en otras ocasiones queremos escribir con precisión y buscamos un sinónimo para no repetirnos, etc.

    En el mismo orden de obligatoriedad que el diccionario se encuentra este librito llamado Compendio que fue mandado elaborar por el papa Juan Pablo II, aprobada su publicación por su sucesor Benedicto XVI en Roma el 28 de junio del año pasado, y que recientemente ha editado de modo económico la Conferencia Episcopal Ecuatoriana.

    Pero antes de proseguir argumentando, concédanme una pequeña digresión. En el último paseo al Oriente con padres y alumnos de 7º grado en el que chicos y grandes disfrutaron a más no poder, los padres, como es lógico, echaron de menos a sus esposas y demás hijos. En concreto, hubo un papá que me conmovió cuando se justificaba diciendo: “en estos 15 años de matrimonio mi mujer y yo nunca nos hemos separado más de medio día”. Estas palabras me ayudaron a reflexionar y, en ese momento, pensé para mis adentros: “¡ojala todos los católicos pudiéramos decir lo mismo respecto a nuestro Dios al cual debemos amar sobre todas las cosas! ¡El Dios que me amó y se entregó por mí en la Cruz y que me busca en la Eucaristía pretende que yo le ame y no me separe nunca de Él!

    Llegados a este punto alguno dirá y a cuento de qué viene esta digresión. Pues, me parece que ilustra cómo el amor necesita la unión, y, su vez, la unión aumenta el amor, pero tanto el uno como el otro necesitan el conocimiento: no puedo amar lo que no conozco (y, para los no creyentes también es bueno el Compendio, ya que tampoco ellos pueden hablar de lo que no conocen y de religión antes o después acaban hablando). Además, si el primer mandamiento es “amarás a Dios sobre todas las cosas” también tenemos, en alguna medida, que conocer a Dios sobre todas las cosas

    El Compendio precisamente lo que nos proporciona es un conocimiento cierto y resumido de la doctrina católica. Contiene la sustancia de la verdad revelada para que los convencidos, los menos convencidos y los que desean ser convencidos, vean un panorama completo de la fe católica en los tiempos actuales. Así contribuirá a reconocer la unidad del pensamiento esencial sobre el hombre en el mundo, para superar la fragmentación actual del saber, que desorienta a los científicos y aún más a la gente común. Servirá también como remedio para el agnosticismo, esa enfermedad del pensamiento moderno, que lo mantiene en la desconfianza de nuestra capacidad para hallar la verdad y vivir conforme a sus exigencias.

    Es bien conocido que los profesores de religión luchamos a diario contra el «a mi me parece que...», «para mí eso esta bien o mal..., según los casos». Es por ello que cada vez vemos más importante que en las explicaciones acudamos a las fuentes (Evangelio, Catecismo, Magisterio...) ya que explicamos la Religión Católica y no unas ideas opinables que se exponen para ser debatidas o relativizadas por los oyentes.

    Siguiendo el sencillo método del diálogo, basado en preguntas y respuestas, el Compendio agiliza la búsqueda de la verdad y se acomoda a los interrogantes de la gente corriente, tales como: ¿Dios es todopoderoso también contra el mal? ¿Dónde está el origen del hombre?, ¿qué hay más allá de la muerte?, ¿para qué sirve la Iglesia?, ¿cómo puede el mundo alcanzar la paz?, ¿el matrimonio es para siempre?, ¿el embrión es un ser humano?, o ¿Dios escucha nuestras peticiones?

    Creo que con todo lo expuesto y para los que han logrado llegar hasta el final de este texto queda justificada la necesidad de tener, leer y consultar frecuentemente el Compendio: la estructura del Compendio muestra la unidad de la fe en sus principales facetas como compartida, celebrada, vivida y orante; nos proporciona el significado preciso de lo que creemos y nos permite seguir profundizando en la comprensión de nuestra Fe.

    Padre Juan Romero