Espíritu cristiano de la Navidad

    Espíritu cristiano de la Navidad
    Se acerca la Navidad, una de las celebraciones más esperadas durante todo el año. Pero es necesario que le demos a esta época el sentido cristiano que se merece y que como padres de familia, contagiemos a nuestros hijos de la alegría que implica celebrar la llegada de Nuestro Señor.

    Aunque en esta época la Navidad se ha reducido a un pretexto comercial para dar obsequios y adornar el hogar con motivos de la época, invitamos a nuestros lectores a que al margen de este afán consumista, vivan en familia el verdadero significado de esta fiesta.

    Cómo prepararnos para la Navidad Aunque cada familia tiene costumbres para celebrar la Navidad, entre ellas el rezo de la novena al Niño Dios, damos algunas ideas para que en familia, vivamos este acontecimiento con un espíritu cristiano:

    Durante las semanas previas al 25 de diciembre, leer a los chicos cuentos e historias navideñas después de la cena.

    Con el fin de prepáralos para la llegada del Niño Dios, leer la Biblia en los capítulos 2:1-18 y Mateo 2:1-10. En ellos se encuentran los pasajes del nacimiento.

    Planear en familia, cómo y con qué ayudar a los diferentes grupos de la comunidad en los que hay necesidad de vestido, alimento y compañía.

    Elaborar adornos navideños, papel de envoltura, tarjetas de Navidad e instrumentos de música para los villancicos, con material reciclable. Esto le parecerá a los chicos más divertido que ir a los almacenes y comprarlo todo hecho.

    Hacer le pesebre en familia y aprovechar esta ocasión para contar una historia breve de cada uno de los personaje que forman parte de la natividad: María, José, los Reyes Magos, la mula y el buey (su papel en el nacimiento), los ángeles y por supuesto, el Niño Jesús.

    Envolver los regalos en familia.

    Hacer un calendario de adviento

    Colocar un pinito de papel cerca del pesebre y tener al lado una cajita con estrellas autoadheribles (si se puede un color para cada miembro de la familia) a fin de que se pegue una cada vez que se haga una buena acción. El resultado será el regalo de esa familia para el Niño Jesús. Es muy importante que estén incluidos papá y mamá.

    Historia de la celebración

    La historia no nos da con exactitud la fecha del nacimiento de Jesús y según se registra en los libros, este día no se comenzó a celebrar hasta el siglo IV. La primera noticia cierta que tenemos de esta conmemoración es del año 354.

    Los historiadores están de acuerdo en que dicha celebración tiene su origen en Roma, en la cristianización de una antigua fiesta pagana dedicada al sol. De hecho, el 25 de diciembre es el día que empieza a notarse que el sol vuelve a ganar terreno por la noche. Y por esto, en esta fiesta del solsticio de invierno los romanos la llamaban "Natalis Solis Invicti" (Nacimiento del sol invencible). Con la cristianización de la sociedad romana, el primer día de la semana dedicado al sol se fue dedicando al Señor (Dies dominica), la fiesta del "Natalis solis invicti" pasó a ser la del "Natalis Domini Nostri Jesucristi" o nacimiento (Navidad) de Nuestro Señor Jesucristo.

    En inglés, "Christmas" quiere decir "misa de Cristo"; en alemán, "Weihnachten" se traduce como "noches sagradas"; mientras que la "Navidad" española o el "Natale" italiano hacen referencia directa al nacimiento del hijo de Dios.

    El triunfo de la luz

    Antes del natalicio de Cristo, los pueblos pre romanos honraban en estas fechas el solsticio de invierno, el retorno del sol y las fuerzas de la naturaleza, representados en distintas divinidades. Una festividad que estaba directamente relacionada con el clima.

    Como producto de las bajas temperaturas, las actividades humanas bajaban su ritmo; la guerra se detenía, nadie se atrevía a navegar y las faenas agrícolas cesaban.

    Por eso, el último mes del año era el momento propicio para congregar a la familia. No es fortuito entonces, que a comienzos del siglo IV Roma fijase el 25 de diciembre como el día para el nacimiento del Dios cristiano, que supone también el triunfo de la luz sobre las tinieblas.

    Sin embargo, en la Edad Media la Navidad tuvo una fuerte dimensión carnavalesca, rememorando los banquetes romanos de antaño. Borracheras, comilonas y toda suerte de prácticas sexuales eran hábitos en esos tiempos.

    Pero es recién en el siglo XIX cuando aparece la fiesta familiar propiamente tal y Papá Noel repartiendo regalos durante la Nochebuena.

    www.lafamilia.info


    © 2018 Colegio Intisana