Mi amiga la Tele

    Mi amiga la Tele
     Fuente: www.tvoecuador.org
     

    ¿Cuántas cosas realmente provechosas dejamos de hacer por estar “matando el tiempo” en la televisión?
     
    Llegué de trabajar un viernes por la noche a la casa, saludé a mi esposa y le pregunté por las niñas. “están cenando y viendo la tele” me dijo, fuí a saludarlas y regresé al cuarto de la tele a sentarme con mi esposa, ¿Qué ves? le pregunté, “no sé, estoy viendo que hay”. Después de recorrer varias veces todos los canales que la tecnología moderna nos da hoy en día, nos dimos cuenta de que no había nada que nos gustara, así que decidimos poner el menos malo de los programas. A mi no me gustó el programa por lo que decidí ir a la tele de la recamara para ver otra cosa. Curiosamente tampoco encontré nada que me gustara e hice lo mismo que hacia mi esposa, dar vueltas intermitentemente a los otros canales a ver si encontraba algo mejor; tres o cuatro horas mas tarde decidimos apagar las teles e irnos a dormir porque no había nada que ver.

    Así pasamos la noche del viernes, “en familia”, cada quien viendo una televisión diferente y es muy común que esta situación se repita noche a noche en la gran mayoría de los hogares.

    Actualmente se dice que la televisión es uno de los grandes avances tecnológicos hablando de comunicación, existen cualquier cantidad de opciones, desde la televisión abierta hasta las grandes cadenas de televisión de paga satelital o por cable, las cuales nos ofrecen una gran variedad de canales; pero en la realidad la tele se ha sido convertido en una de las principales causas de la falta de comunicación y de convivencia que hoy en día hay en nuestras familias.

    La gran mayoría de las casas tienen por lo menos una televisión, encontramos casas que inclusive tienen un cuarto especial para la tele, en donde se “reúne” la familia, pero cuidado y se nos ocurra hablar durante el programa, porque inmediatamente todos nos reclaman pidiéndonos silencio.

    Haciendo una cuenta muy sencilla, si dedicamos dos horas al día a ver la tele, lo cual no es nada fuera de lo común ni descabellado, encontramos que en un año habremos visto 730 horas de televisión que dividido entre 24 horas, tenemos que nos pasamos 30 días de 24 horas al año viendo la tele, y lo mas probable es que haya sido viendo cualquier cosa, nada que realmente nos gustara o nos interesara.

    ¿Cuántas cosas realmente provechosas dejamos de hacer por estar “matando el tiempo” en la televisión? Jugar y convivir con nuestros hijos, platicar con nuestros padres, hacer deporte, comunicarnos con nuestra pareja, leer un buen libro, salir a pasear, conocer gente, estudiar, etc. etc. etc.

    Con todo esto no intento “satanizar” a la televisión, ya que a través de ella podemos obtener grandes beneficios y es parte importante del progreso; sin embargo creo que es muy conveniente verla con moderación, ver programas que realmente nos gusten, programas que nos entretengan sanamente, programas a los cuales podamos sacarle provecho, programas a través de los cuales podamos convivir y divertirnos reunidos en familia y con los amigos.
     
    Autor: Raul Martínez Caso